Si ya no pelean, pero tampoco se buscan.
Y ninguno de los dos sabe cuándo empezó.
Si tuviste que pensarlo, no es mala memoria. Es que hace rato solo hablan del colegio, de la cuota, de quién pasa comprando. De ustedes, no.
No se acabó el amor.
Se acabó la conversación.
Esto empieza por ti. Haces tu proceso por separado — y al final, el espacio de los dos.
Ocho preguntas · dos minutos · te digo que sí o que no
Habla la Dra. Nelly Pesantez · 4 minutos
No es un formulario de contacto: es la valoración previa, adelantada. Al final te digo que sí, que hay algo que revisar, o que no. Las tres son reales.
Algunas preguntas son sobre salud. Se usan solo para saber si el proceso es seguro para ti y para poder escribirte. No se comparten con nadie. Política de privacidad.
Tal cual llegaron. Sin nombres completos y sin números, porque lo que nos cuentan es privado.
Grabados al terminar el proceso, sin guion y sin edición. Son testimonios de la terapia con macro — la misma que hacen las parejas, contada por quienes ya la vivieron.
Sí. Es la mitad de los casos que me llegan, y no se lo digo para consolarte: cuando uno de los dos trabaja lo suyo de verdad, la dinámica entre ustedes cambia sí o sí, porque la pelea de siempre necesita dos para sostenerse.
Muchas veces el otro llega después, cuando ve el cambio. Y si no llega, tú igual sales con algo que ya no vas a perder.
Les creo. La terapia de conversación trabaja donde hay palabras, y lo que más pesa casi nunca las tiene: se guardó antes de que aprendieran a hablar, o el día en que de eso no se podía hablar.
Esa terapia hizo su parte y los dejó listos. Esto no la reemplaza — empieza justo donde aquello se quedó sin herramientas.
La respuesta honesta es que sí van a soltar el control. Eso es justamente lo que hace que funcione: si lo sostienen todo, no se mueve nada.
Entonces la pregunta correcta no es si lo sueltan, sino en manos de quién. Por eso hay valoración antes, por eso se define una intención, y por eso estoy contigo las seis horas. El control no desaparece: lo sostengo yo mientras tú trabajas.
Me parece bien, y te lo digo en serio. El que llega con miedo, llega con respeto. El miedo no se aguanta: se trabaja antes, con información, con la valoración y sabiendo exactamente qué va a pasar en cada momento y quién va a estar contigo.
Te lo digo en la conversación, después de la valoración, cuando ya sepamos si el proceso es para ti. No tendría sentido darte un número antes de saber si te lo voy a poder ofrecer.
Lo que sí te adelanto: la llamada y la valoración son lo primero, y no te comprometen a nada.
Depende de cuál, y eso es exactamente lo que se revisa en la valoración: una por una. Hay medicaciones que interactúan y hay antecedentes que lo contraindican. Trae la lista completa de lo que tomas. Si la respuesta es que no, te lo voy a decir.
Son tres sesiones repartidas en varias semanas: la sesión previa —valoración clínica y preparación—, el encuentro profundo —que toma cerca de seis horas y requiere el día completo— y un control de integración después.
Sí, presencial y acompañado de principio a fin, en la Clínica Casa de Vida Terapias. La parte profunda de este trabajo necesita un espacio preparado y a alguien presente en la sala: no existe una versión a distancia.
Se realiza dentro de un marco clínico, con historia clínica, valoración médica previa y acompañamiento presencial durante todo el encuentro. Por eso hay contraindicaciones y por eso a veces digo que no. Todas las preguntas que tengan sobre esto se responden en la llamada, antes de que decidan nada.
Nadie les enseñó a amar en pareja — ni a ti ni a tu pareja. Por eso pedir ayuda no es fracasar: es tener el coraje de cuidar lo que construyeron.
Pedir la llamada de valoraciónSin costo. Toma menos de un minuto.